Las cantidades vendidas por los comercios minoristas cayeron 17,8% en agosto frente al mismo mes de 2019. De esa forma, en lo que va del año, el sector acumula un desplome de 30,5% en su comercialización. La mayor retracción se registra en el Área Metropolitana de Buenos Aires, con caídas del 33% dadas las restricciones más severas. En el resto del país, en cambio, las ventas minoristas bajaron un 9,4%. Todos los rubros, incluso aquellos considerados “esenciales” (alimentos, farmacias, electricidad y ferreterías) finalizaron agosto en merma. El más golpeado es el de relojería, joyerías y bijouteri, con bajas del 38,1%.
Los datos surgen de la medición que realiza la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Según su análisis, el consumo se ve afectado por el cumplimiento de los protocolos sanitarios, los menores ingresos de las familias, los altos niveles de endeudamiento y la menor circulación de gente en las calles.